TESTIMONIOS, HISTORIAS DE VIDA

Todos los escritos recibidos en estos ultimos meses, años, se ha respetado completamente el escrito. Estos testimonios son relatos extraídos de ambos manuales escritos por Anna.

Mi estancia en Arbucies

Mi estancia en Arbucies fué muy positiva,especialmente analgésica a pesar de ver diferentes caras de dolor y sufrimiento.

me llevé tres regalos: una bolsita verde llena esperanza;una sin forma,la confianza, y unas hojas de otoño que al llegar a casa guardé en un libro de poemas. 

(A.Machado)

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La meva estancia a Arbucies fou molt positiva,especialment analgésica malgrat veure diferents cares al dolor i patiment.

Em vaig endur tres regals; una bosseta verda plena d esperan¢a;un sense forma,confian¢a; i unes fulles de tardor que al arribar a casa vaig guardar en un llibre de poemes. 

(A.Machado)

El peor dolor es el encadenado

Un par de dias más tarde escribí en la libreta de reflexiones: el peor dolor es el encadenado,sin culpa ni condena.

Nosotros tenemos la llave para dejarlo atrás.

Salud y confianza para todos.

Alex

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Un parell de dies mes tard vaig escriure a la llibreta de pensaments: El pitjor dolor es el encadenat,sense culpa ni condemna.

Nosaltres tenim la clau per deixar lo enrere.

Salut i confian¢a a tots

 Alex

Un deportista de elite en el mundo del Básquet

Para un deportista de elite, profesional, en mi caso de Básquet, lesionarse es una etapa muy dura que no todos los profesionales superan. De hecho, la gran mayoría no vuelven a jugar igual si no hay una muy buena recuperación física. Médica (física), mental y emocional. Ésta última, la emocional, es francamente complicada de trabajar por no ser muy consiente de ella y precisamente por ello, me recomendaron acudir a Anna en seguida. Mi terapeuta y Coach me ha ayudado completamente a superar un obstáculo que parecía imposible y grave cuando te enfrentas a un LCA, ligamento cruzado anterior de mi rodilla derecha. Al principio no entendía el porqué de ésta lesión, recibí grandes explicaciones del doctor cirujano entendiendo como se procedería en mi intervención; mi equipo de fisioterapeutas excelentes profesionales que me han acompañado a entender que hoy, todo es posible y que trabajando conjuntamente el campo emocional los resultados pueden ser mejor que antes. Resulta que mis emociones han jugado un papel destacable en todo ello. Cuando más bien “aparentemente” estaba yo todo se vino abajo con un simple golpe en un partido. Yo buscaba respuestas con rabia dentro de mí. <así, no>, me dijo ,Anna  Y así fue como poco a poco me fue transmitiendo herramientas para desbloquearme y finalmente Comprender. Doy gracias por la excelente profesionalidad de Anna, discreción, conocimiento y dedicación, así como a todo el equipo médico y fisioterapéutico. Hoy por hoy, sigo batallando partido tras partido, ganando, perdiendo, viajando con mi equipo y con mi mochila más ligera y renovada. Me siento francamente agradecido.

Fútbol, mejora de emociones y estado mental

Conocí y supe de Anna, a través de mi fisio. En una sesión de recuperación me comentó que había una mujer que te desafiaba en vivir plenamente y sin excusas. Así que me puse en contacto con ella. Yo soy jugador profesional de futbol, es mi profesión y mi pasión. Tenía cierta tendencia a lesionarme con frecuencia Anteriormente hice ciertos trabajos de coaching con un psicólogo, pero nada que ver cómo trabaja Anna; desde el primer momento me hizo sentir a gusto y tranquilo. Empezamos a trabajar, y empecé a tomar conciencia de mi alrededor. Sin darme cuenta y haciendo “los deberes” que Anna siempre pone llegué a una comprensión a nivel mental que jamás hubiera pensado que tenía. Descubrí que en función de mi estado mental y emocional, tendría más o menos tendencia a lesionarme. El estrés que sufría y que no canalizaba correctamente, con el tiempo, se me materializaban en lesiones. Anna incluso después de “darte el alta”, sigue estando siempre ahí, ayudándote, aconsejándote en los momentos de duda o complicados. Todo es querer trabajar para querer conseguir dejar de sobrevivir y vivir. Creo que Anna en lo que más me ayudó en mi proceso es en abrir los ojos y tomar conciencia de mí mismo y verme de verdad. A partir de aquí, tú decides como jugar tus cartas.(esa fue una de las últimas frases que me cito Anna) Muchas gracias ¡!

Testimonio recuperación anorexia nerviosa

Actualmente a mis 20 años me siento capaz de transmitir mi experiencia acerca de mi relación con la comida, nada fácil durante 8 años. Me diagnosticaron anorexia nerviosa a los 15 años, sin embargo, mi mala relación con la comida ya había empezado a los 13 años. Fue un camino muy doloroso, de aislamiento total, de total desconexión de mi ser junto con una depresión constante y una obsesión por no comer que se juntó con mi fuerza de voluntad que me animaba día a día a no ingerir alimentos, hasta llegar a tal punto que se me retiró la menstruación durante muchos meses. Durante 1 año y medio estuve yendo a un hospital de día donde van pacientes con trastornos alimentarios, el objetivo es, principalmente, controlar las comidas con todo lo que eso conlleva, de modo que en el hospital: comía, merendaba y cenaba. Casi cumplidos los 17 años, la enfermedad se me apoderaba cada vez más, pese a haber recuperado mi peso, en esa época, tuve un intento de suicidio. Otra vez me volvieron a ingresar en el hospital, esta vez de forma permanente, hasta que estuviera más estabilizada. Tengo los recuerdos algo nublados, pero después de muchos meses me dieron el alta. Tengo que decir que con tantas idas y venidas, me empezaba a pensar que viviría con esto toda la vida, que no tenía solución. En lo más profundo, deseaba, anhelaba, curarme de aquel tormento, de mi mente. Una bellísima persona, un día, le recomendó a mi madre, muy seriamente, llevarme a una terapia, tras tantos años de psicólogos y psiquiatras, no había nada que perder, tampoco yo me opuse, repito, tenía una ansia muy grande dentro de mí por salir de ahí como pudiera. Al cabo de un tiempo, me llevaron a ver a Anna Colom, recuerdo la primera sesión, estaba ahí con bastante indiferencia pero de alguna manera me puse en sus manos desde el primer momento, deseando curarme. Escuchaba atentamente sus palabras, al principio no encontraba sentido a nada, pero lo hacia todo al pie de la letra. Sin cuestionarme nada, solo lo hacía, tenía fe en aquello. Recuerdo con muchísimo amor aquellas sesiones. Recuerdo que eran muy intensas. Mi primer paso fue comprender que tenemos un alma con un contrato de vida, aquello fue revolucionario para mí. También, recuerdo con mucha ternura cuando, poco a poco, íbamos viajando a mi infancia y me encontraba a una niña muy herida y abandonada y Anna me decía “abraza a la niña pequeña, ella te quiere mucho, por qué no la quieres tú?” Actualmente, sigo abrazando a las niñas más pequeñas que llevo dentro, es algo que no se me olvidará jamás. Me tranquiliza, me conecta conmigo de una forma asombrosa. Ahora me doy cuenta que cada vez que distorsionaba mi imagen en un espejo, había una niña herida dentro de mí que necesitaba atención, mucho amor y no ser olvidada como había hecho siempre. Después de unos años, cuando me he encontrado ante la misma situación, sé que no son mis ojos los que distorsionan mi figura, sólo es un recordatorio de que tengo que mirar dentro de mí. Fuera no hay nada, es sólo un reflejo de mi interior. Era precioso como a medida que iba abrazando a las niñas más pequeñas que llevo dentro, mis ojos dejaban de distorsionar en el espejo mi figura. Con el paso de las sesiones, iba sintiendo una alegría en mi interior que me ayudaba a tirar hacia delante y a comprometerme más conmigo misma y con el trabajo que estaba haciendo con mi terapeuta. Por el camino, aparecían episodios aun duros para mí, con relación a la comida, pero se iban desvaneciendo con más o menos facilidad y cada vez aparecían con menos frecuencia. Recuerdo también siempre dar las gracias por la comida que tenía en mi plato, eso sí que nunca me fue fácil porque para mi mente era una tortura. Sin embargo, lo hacía, lo repetía 30 veces o, incluso más hasta que me lo creía y, pasito a pasito, conseguí empezar a comer de una forma más normal, dejé de esconder la comida, dejé de comer con ansiedad, dejé de segregar alimentos conforme a sus calorías, dejé de masticar extremadamente lenta y empecé a poder comer. Fue un proceso largo hasta que mi mente abandonó sus hábitos, pero lo conseguí con constancia y muuuucha paciencia. A día de hoy, hay momentos que aún lo hago, me encanta comer y dar las gracias por haberlo logrado. También realizamos más ejercicios en relación con mis padres que me ayudaron a estar más en paz con ellos y a comprender que no me habían dejado de querer nunca. Al cabo de 1 año, me dieron el alta definitiva en el hospital donde había estado yendo durante todos estos largos años. Los médicos se asombraron con mi mejora y me felicitaron. Mi terapeuta, Anna, siempre ha estado a mi lado de la forma que yo necesitaba, enfrentándome a mis miedos más profundos, sin sobreprotegerme, para que no tuviera dónde esconderme y, así, salir a delante, era la única forma posible para que me curara. Era la persona que necesitaba en mi vida. Este proceso ha sido mi regalo aunque no lo había visto durante muchos años. Doy gracias por el cariño y la paciencia que me dedica y me ha dedicado durante mi proceso. Por cierto, llevo más de 3 años sin pesarme, nunca más he tenido esa obsesión y necesidad por saber cuál era mi peso. A día de hoy, veo una báscula en mi casa y me pregunto ¿Por qué tenemos una?. ¡Qué libertad!. Desde mi corazón doy gracias a todo lo que me hizo llegar hasta Anna y crear esta magia.

superando la desconfianza y la migraña

Soy una chica, tengo 40 años y me gustaría explicaros una experiencia, entre muchas que he trabajado en consulta con Anna Colom: Durante toda mi vida me ha costado mucho relacionarme con los demás sin enfadarme y siempre mantenía conversaciones del día a día con la sensación de que los demás siempre querían manipularme o que sencillamente estaban conmigo por interés. Esta sensación se fue intensificando cada vez más hasta el punto que me producía intensas migrañas y había días en los que era incapaz de levantarme de la cama. En una situación límite en la que me dije a mí misma “hasta aquí”, me decidí a trabajarlo en consulta con Anna. Ya no podía continuar amargada ni amargando a los demás. Resulta que gracias al acompañamiento y las herramientas de Anna, descubrimos que llevaba en mi una memoria o energía del inconsciente familiar de una tatarabuela que no fue reconocida en la familia y fue culpada de ciertas cosas en su época y que a través de mi buscaba un lugar de reconocimiento. Pude darle ese lugar reconociéndola y reconociéndome y dándole las gracias por el aprendizaje que tuve la oportunidad de recibir y desde entonces mis relaciones han cambiado mucho, confío mucho más en las personas, estoy más tranquila y si en algún momento me acecha el sentimiento de desconfianza, me paro y me recuerdo a mí misma que esa creencia no era mía. Desde entonces me abro a la vida y a recibir cada pequeño detalle muy agradecida .

Fútbol profesional PNL y COACH

Me dedico al deporte. Soy jugador profesional de futbol. He dado muchas vueltas por toda Europa y un día por varias circunstancias, decidí que querían avanzar personalmente y profesionalmente. Me presentaron a Anna, terapeuta en PNL y COACH. Decidí que ella me acompañara en mi proceso. Mi experiencia trabajando la PNL siempre ha sido positiva, una forma muy profunda de trabajar y sacar todas tus preocupaciones y miedos. Es una técnica efectiva, y que no necesita muchas sesiones pero requiere implicación. La PNL no es ir al psicólogo, es ir al fondo de tu interior y limpiar todas las paredes sucias que no te dejan avanzar. Anna Colom es una gran profesional que desarrolla esta técnica, entre otras, y que te acompaña siempre en tu camino.

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